lunes, 7 de noviembre de 2011

De conchas de caracol....


Una de las preguntas de la conferencia a la que he asistido esta mañana era.... ¿Quienes son los mercados? La verdad es que me han venido a la cabeza tantas preguntas como esta.... Siempre es "la empresa" la que ha decidido esto o aquello.... siempre es "la administración" la que atiende o desatiende... siempre es "el gobierno" el que hace o deshace.... siempre es "la política" la que nos lleva a la deriva.... Estamos acostumbrados a utilizar el lenguaje como si todo lo que nos rodea fuesen entes abstractos, en lugar de ponerles nombre y apellidos... Y hoy, se le ha puesto nombre y apellidos a la situación actual de crisis. Me ha encantado la afirmación que revelaba un mundo bipolarizado, aunque no estoy segura de que el adjetivo sea apropiado.... algo polarizado ya habla de dos, ¿por qué ponerle el prefijo bi-? En cualquier caso, ¿qué ha pasado de una forma muy simplificada y también muy didáctica? Lo que ha pasado es claro, en los últimos años, nos hemos encontrado con países (como China) que han ahorrado lo que gastarán o podrán gastar en los próximos 15 años. Otros, en cambio, como nuestro caso, hemos gastado ya lo de los próximos 20. Es decir, gastamos lo que no era nuestro, y ahora lo debemos, y qué ocurre con el acreedor? pues que a quien se lo debemos, le interesa ayudarnos, porque quiere cobrar, lógicamente, pero.... ¿a qué precio?
Lo que está claro es que somos deudores, no tenemos solvencia y no nos podemos refinanciar, ¿quién nos va a fiar? y repito....¿a qué precio? Desde luego, ese ente abstracto que son "los mercados" tendrán su influencia pero que algo hemos hecho mal, eso también.....

La crisis actual está demostrando que el objetivo del crecimiento por el crecimiento, del beneficio sobre el beneficio para los poseedores del capital y la acumulación ilimitada no sólo tiene consecuencias negativas en el plano económico sino también, y muy especialmente, en el plano social y si no, que se lo pregunten a los 5 millones de parados; tengo unos cuantos cerca y est@s sí que tienen nombre y apellidos con un apelativo común: drama.
Cualquier crisis, sólo puede superarse sustituyendo la economía de los bienes que tenemos por la economía de los bienes que hacen que seamos. La sociedad debe saber reencontrar el sentido del límite. Este ha sido el error de partida, que la creación de riqueza no se ha contextualizado en un concepto que se utiliza mucho, la sostenibilidad.
Me viene a la cabeza, una preciosa enseñanza de Ivan Illich que les contaba a mis alumnos cuando quería poner un ejemplo que reflejase la sabiduría de la naturaleza, pero me sirve para dos cosas, para mostrar la "inteligencia" de la naturaleza, y para darle un par de vueltas al crecimiento sin-sentido, sostenido.... en lugar de sostenible.

" El caracol -señala Illich- construye la delicada arquitectura de su concha añadiendo una tras otra espiras cada vez más amplias; después cae bruscamente y comienza a enroscarse esta vez en decrecimiento, ya que una sola espira más daría a la concha una dimensión 16 veces más grande, lo que en lugar de contribuir al bienestar del animal lo sobrecargaría excesivamente. Y desde entonces cualquier aumento de su productividad serviría sólo para paliar las dificultades creadas por esa ampliación de la concha fuera de los límites fijados por su finalidad".

Nos debería hacer reflexionar cada vez que veamos un caracol.....



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